Con la Ley de Eutanasia, habrían acabado con su vida
«Lo único que puedo decir ante el caso de Antonio, además de la gran alegría que fue que se recuperara, es que ningún ser humano tiende a la muerte. Eso es así, y los que nos dedicamos a esto, lo sabemos. La gente, al límite de sus fuerzas, inconsciente, desahuciada por la imposibilidad de sacarla adelante, al menos por parte de la ciencia, lucha y sigue luchando cada por cada aliento de vida. Nadie quiere morir». ¿Qué hubiera pasado si el caso de Antonio se hubiera producido con la ley de la eutanasia ya aprobada? Posiblemente hoy no podría contarlo.
